sábado, 4 de septiembre de 2010

“Trasquilón”


Llegó dejando tras de sí la huella

de quien deja un guiño en la boca,

de quien muestra en su mano la piedra

y no esconde que está loca.


A veces, sin miedo, la vida tiembla,

borra fronteras con su aire fresco.

Y el tiempo pasa y ella llega…

y ella llega y para el tiempo.


Y seguramente, a la vuelta de todo,

me quede una mirada verde

en la que pensar.


O un trasquilón en sus ojos,

o un ojala vuelva a verte

en cualquier otro bar…


Ríe como volcán, ríe,

ríe como gatita en los tejados.

Es tan levemente accesible

e inaccesibles son sus pecados.


Corre como sangre de pirata,

corre la garra por sus venas.

Son escasas sus palabras

pero espantan las penas.


Y cada uno en su camino,

quedando atrás el olvido,

pide paso un nuevo color.


Y sin creer en el destino,

ni en los martes ni domingos,

un viernes sabe mejor.


(04.09.2010)

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